La gestión de riesgos en el sector financiero hace referencia al proceso de identificar, evaluar y mitigar los riesgos de pérdida en una inversión. El riesgo de pérdida surge cuando el mercado se mueve en la dirección opuesta a nuestras expectativas. Las tendencias se forman a partir del sentimiento de riesgo de los inversores, que puede verse influido por múltiples factores. Estos factores son principalmente acontecimientos políticos, como elecciones; acontecimientos económicos, como decisiones sobre tipos de interés; o acontecimientos empresariales, como nuevas tecnologías.
Importancia de la gestión de riesgos para los traders
Aplicamos la gestión de riesgos para minimizar las pérdidas si el mercado se vuelve en nuestra contra después de un acontecimiento. Aunque todos los traders sienten la tentación de aprovechar cada oportunidad, debemos conocer de antemano los riesgos de una inversión para asegurarnos de que podremos resistir si las cosas salen mal. Todos los traders de éxito saben y aceptan que el Trading es un proceso complejo, y que una estrategia integral de gestión de riesgos en Trading de forex y un plan de Trading permiten disponer de una fuente de ingresos sostenible.
Plan de Trading y gestión de riesgos
La principal diferencia entre los traders de éxito y los que no lo tienen reside en la calidad de su plan de Trading de forex y de su estrategia de gestión de riesgos en forex. Un buen plan de Trading incluye:
en qué instrumentos financieros centrarse;
cuándo entrar y salir de las operaciones;
dónde establecer los límites de beneficios y pérdidas;
cómo determinar qué oportunidades son útiles y cuáles no;
qué hacer cuando los mercados se vuelven en nuestra contra;
cómo gestionar nuestras emociones en relación con el Trading;
qué precauciones adoptar para asegurarnos de seguir el plan.
¿Por qué es importante la gestión de riesgos en forex a largo plazo?
Los mercados de forex resultan atractivos porque ofrecen muchas oportunidades de Trading que pueden generar grandes beneficios con rapidez y permiten invertir importes elevados en posiciones individuales. Sin embargo, la mayoría de los traders pronto se da cuenta de que este enfoque no es sostenible y de que, después de unas pocas operaciones, una sola pérdida puede acabar con toda la cartera. La aplicación de una estrategia de gestión de riesgos bien diseñada y detallada nos permitirá mantener la rentabilidad a largo plazo y crear una fuente de ingresos estable que podamos aumentar con el tiempo.
¿Cómo funciona la gestión de riesgos?
El riesgo en el Trading es la posibilidad de que el rendimiento real de una inversión (ROI) difiera del esperado. Esto puede ocurrir debido a acontecimientos que se producen durante una operación y que afectan a la dirección del precio o a la magnitud de sus movimientos.
Un acontecimiento favorable puede generar beneficios superiores a los esperados.
Un acontecimiento desfavorable puede provocar beneficios menores, ausencia de beneficios (punto de equilibrio) o incluso pérdidas.
Estos acontecimientos también influyen en la volatilidad del mercado, es decir, en cuánto y con qué rapidez suben o bajan los precios. Comprender tu tolerancia al riesgo, o el grado de incertidumbre con el que te sientes cómodo, es una parte fundamental de la gestión del riesgo.
La gestión de riesgos comienza con la identificación y evaluación de los riesgos y continúa con la preparación para afrontarlos de manera eficaz.
Paso 1: identificación de los riesgos financieros
La identificación de riesgos comienza por comprender qué puede provocar movimientos de precio en los activos con los que operas.
Principales factores de riesgo
Factores económicos primarios Son acontecimientos de gran alcance que afectan a mercados o sectores enteros. Influyen en las tendencias a largo plazo del mercado. Algunos ejemplos son:
Decisiones sobre tipos de interés: los bancos centrales, como la Reserva Federal, suben o bajan los tipos para controlar la inflación o estimular el crecimiento. Estas decisiones repercuten en los mercados e influyen en los precios de todos los activos.
Guerras comerciales o acontecimientos geopolíticos: los grandes conflictos, como la imposición de aranceles entre países, pueden generar incertidumbre y alterar los mercados mundiales.
Factores económicos secundarios Influyen en las tendencias a corto y medio plazo y en la confianza de los inversores. Algunos ejemplos son:
Informes económicos: los datos de empleo, las tasas de crecimiento del PIB o las estadísticas de inflación pueden aumentar o reducir el optimismo del mercado.
Datos de confianza del consumidor: las perspectivas positivas o negativas de los consumidores suelen afectar a las tendencias de gasto e inversión.
Factores económicos terciarios Son acontecimientos más específicos y vinculados a un activo que pueden no afectar al mercado general, pero aun así generar movimientos de precio importantes. Algunos ejemplos son:
Informes trimestrales de resultados: ofrecen información sobre la evolución de una empresa. Unos resultados mejores de lo esperado pueden impulsar temporalmente el precio de sus acciones, mientras que unos resultados decepcionantes pueden provocar una caída.
Lanzamientos de productos o novedades sectoriales: por ejemplo, el lanzamiento de un nuevo smartphone puede aumentar el precio de las acciones de una empresa tecnológica.
Pasos para identificar los riesgos relevantes
Céntrate en lo importante: empieza por elaborar una lista de los acontecimientos económicos que probablemente influyan en tus activos.
Evalúa sus características: anota el impacto, la frecuencia y las condiciones que podrían afectar a estos acontecimientos, por ejemplo, qué podría provocar una subida de los tipos de interés.
Planifica distintos resultados: imagina el mejor y el peor escenario para cada acontecimiento. Evalúa cómo afectarían positiva o negativamente a tus operaciones.
Al centrarte en los riesgos relevantes, eliminarás información innecesaria y te prepararás para los acontecimientos que realmente importan.
Paso 2: comprensión de los tipos de riesgo
En finanzas, existen dos grandes categorías de riesgo: riesgos sistemáticos y riesgos sistémicos.
Riesgos sistemáticos
Son riesgos que afectan al conjunto del mercado, a todos los activos o a todos los sectores. Son externos y no pueden eliminarse, ni siquiera mediante la diversificación de la cartera.
Tipos de riesgos sistemáticos:
Riesgo de mercado
Impulsado por emociones como el miedo o la codicia, el riesgo de mercado suele derivarse del comportamiento colectivo de los traders.
Ejemplo: aunque una empresa tenga un buen desempeño, el precio de sus acciones puede caer durante una venta generalizada del mercado provocada por el pánico de los inversores.
Riesgo de tipos de interés
Los tipos de interés, controlados por los bancos centrales, influyen en los costes de financiación para empresas y consumidores.
Los bonos son especialmente sensibles a los cambios de tipos. Por ejemplo:
Tipos más altos: reducen el valor de los bonos, ya que los inversores exigen mejores rendimientos.
Tipos más bajos: aumentan el valor de los bonos, ya que los bonos antiguos con rendimientos más altos resultan más atractivos.
Riesgo de inflación
La inflación hace referencia al aumento de los precios de los bienes y servicios.
Reduce el poder adquisitivo de los consumidores y afecta especialmente a las inversiones de renta fija, como los bonos.
Riesgo de tipo de cambio
En una economía mundial interconectada, las fluctuaciones de las divisas afectan a las empresas que participan en el comercio internacional.
Ejemplo: las aerolíneas y los exportadores suelen sufrir pérdidas cuando su divisa nacional se debilita frente a otras, lo que incrementa los costes.
Riesgos sistémicos
A diferencia de los riesgos sistemáticos, los riesgos sistémicos son poco frecuentes, pero pueden ser catastróficos. Se producen cuando falla una parte del sistema financiero y se desencadena una reacción en cadena.
Ejemplo de riesgo sistémico: En 2008, la quiebra de Lehman Brothers, un importante banco de inversión, provocó una crisis financiera mundial. Dado que Lehman estaba interconectado con muchas otras instituciones, su quiebra afectó a bancos, empresas y economías de todo el mundo.
¿Por qué son difíciles de gestionar los riesgos sistémicos?
Son impredecibles y pueden dejar al descubierto vulnerabilidades ocultas en el sistema financiero.
La gestión de los riesgos sistémicos requiere una regulación sólida y una supervisión constante de los puntos débiles para evitar daños generalizados.
Evaluación: ¿cómo evaluar los riesgos de Trading?
Evaluar los riesgos de Trading te ayuda a comprender el posible impacto de tus decisiones y de los acontecimientos del mercado. Existen dos tipos principales de riesgo que debes considerar:
Riesgos activos: riesgos provocados por la estrategia de Trading que eliges.
Riesgos pasivos: riesgos provocados por acontecimientos generales del mercado que escapan a tu control.
Riesgos activos y alfa
¿Qué son los riesgos activos? Los riesgos activos surgen de la forma en que gestionas tu cartera. Están vinculados a tu estrategia de Trading concreta, como la selección de activos o el momento en que abres y cierras las operaciones.
Medición del riesgo activo mediante alfa Alfa es una ratio que se utiliza para evaluar el riesgo activo. Mide el rendimiento de un activo en comparación con un índice de referencia, es decir, un estándar utilizado para realizar comparaciones.
Alfa positiva: indica que el activo ha superado al índice de referencia.
Alfa negativa: indica que el activo ha rendido por debajo del índice de referencia.
Ejemplo: Supongamos que analizas las acciones de Facebook (Meta) durante un periodo de 30 días. Si su alfa frente al índice US_Tech100 es del +3 %, significa que el rendimiento de Facebook fue un 3 % superior al del índice durante ese periodo.
Alfa te ayuda a determinar si tu estrategia de Trading aporta valor o se queda por debajo del mercado.
Riesgos pasivos y beta
¿Qué son los riesgos pasivos? Los riesgos pasivos proceden de acontecimientos del mercado que no puedes controlar, como cambios económicos, noticias o tendencias mundiales. Estos riesgos afectan a todas las inversiones en distinta medida.
Medición del riesgo pasivo mediante beta Beta es una ratio que se utiliza para medir la volatilidad de un activo en comparación con su índice de referencia.
Beta de referencia = 1: la volatilidad del activo coincide con la del índice de referencia.
Beta > 1: el activo es más volátil que el índice de referencia, lo que implica un mayor potencial de rentabilidad, pero también un riesgo mayor.
Beta < 1: el activo es menos volátil que el índice de referencia, lo que indica un riesgo menor y un menor potencial de beneficios esperados.
Ejemplo: Imagina que evalúas la beta de Coca-Cola frente al índice Dow 30. Si la beta de Coca-Cola es 1,5, significa que la acción es un 50 % más volátil que el índice. Esta mayor volatilidad implica que invertir en Coca-Cola puede ofrecer una rentabilidad superior, pero también conlleva un mayor riesgo de pérdida.
Conclusiones clave
Alfa mide el rendimiento de tu estrategia de Trading en comparación con el mercado. El objetivo es obtener un alfa positiva que demuestre que superas al índice de referencia.
Beta mide cuánto reaccionan tus inversiones a los cambios del mercado. Una beta más alta implica mayor volatilidad, riesgo y potencial de rentabilidad, mientras que una beta más baja supone mayor estabilidad, menor riesgo y menor rentabilidad potencial.
Al evaluar los riesgos mediante alfa y beta, puedes comprender mejor el rendimiento de tu estrategia y la reacción de tus inversiones ante las condiciones del mercado.
Cálculo de alfa (α) y beta (ß)
Alfa (α) = Rp – [Rf + ß(Rm – Rf)]
Beta (ß) = Covarianza (Re, Rm) / Varianza (Rm)
Rp: rendimiento porcentual de la pcartera; el rendimiento porcentual de la cartera durante el periodo seleccionado
Rm: rendimiento del mercado; el rendimiento porcentual del índice de referencia durante el periodo seleccionado
Rf: rendimiento de la operación sin riesgo; el rendimiento porcentual de una inversión de riesgo mínimo
Re: rendimiento de la eacción; el rendimiento porcentual de la acción durante el periodo seleccionado
Por ejemplo, queremos calcular nuestra exposición al riesgo al operar con acciones de Microsoft durante el cuarto trimestre y utilizar el índice NASDAQ 100 como referencia. Supongamos que, durante este periodo:
el rendimiento de la cartera (Rp) fue del 15 %;
el rendimiento del índice NASDAQ 100 (Rm) fue del 10 %;
el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a tres meses (Rf) fue del 1 %;
Como necesitamos beta para calcular alfa, empezamos por ß. Supongamos que, durante el periodo indicado, existe una correlación de precios de 0,9 (90 %) entre Microsoft y el NASDAQ 100, y que la varianza del precio del NASDAQ es del 1,35 %. Calculamos la covarianza entre la acción y el mercado, la dividimos por la varianza del mercado y obtenemos ß = 0,67 (67 %). A continuación, utilizamos ß para calcular alfa. Introducimos los datos en la fórmula y obtenemos α = 7,97 %. Al interpretar los valores α = 7,97 % y ß = 0,67, concluimos que, durante el periodo analizado, Microsoft obtuvo un rendimiento ajustado al riesgo un 7,97 % superior al del índice de referencia NASDAQ 100 y registró un 33 % menos de volatilidad.
Aplicación práctica de alfa y beta
Los valores alfa y beta se calculan a partir del rendimiento pasado. Al estudiar cómo se comportaron un activo financiero y su índice de referencia durante un periodo concreto, podemos estimar la exposición futura al riesgo para un periodo similar.
Ejemplo: Imagina que Apple ha lanzado un nuevo iPhone y quieres estimar cómo podrían comportarse sus acciones durante los próximos tres meses. Este sería un posible enfoque:
Analiza el comportamiento de la acción durante los tres meses posteriores al lanzamiento de un iPhone anterior.
Utiliza el índice NASDAQ-100 como referencia.
Calcula los valores alfa (riesgo activo) y beta (riesgo pasivo) de ese periodo.
Aplica estos valores para estimar el posible riesgo y rendimiento de las acciones de Apple durante los tres meses siguientes.
Existen varios métodos avanzados que puedes utilizar para mejorar la precisión de tus estimaciones.
1. Uso de varios marcos temporales
En lugar de basarte en un único lanzamiento anterior, puedes analizar los datos de los tres últimos lanzamientos.
Pasos:
Calcula los valores alfa y beta de cada uno de los tres periodos.
Calcula la media de los resultados para obtener los valores alfa y beta generales.
Medias ponderadas: Las condiciones del mercado cambian con el tiempo. Para tenerlo en cuenta, los analistas suelen asignar más peso a los datos recientes y calcular un alfa ponderada y una beta ponderada.
2. Establecimiento de un intervalo de confianza
Un intervalo de confianza proporciona un rango dentro del cual es probable que se sitúen los valores futuros de alfa y beta.
Pasos:
Calcula la desviación estándar (DE) de tus valores alfa y beta de periodos anteriores.
Utiliza estos valores de DE para crear un intervalo de confianza:
Confianza del 67 %: los resultados se situarán dentro de ±1 DE.
Confianza del 95 %: los resultados se situarán dentro de ±2 DE.
Ejemplo: Si el valor alfa medio es del 4 % y la desviación estándar es del 0,5 %:
Con una confianza del 67 %, el siguiente valor alfa estará entre el 3,5 % y el 4,5 %.
Con una confianza del 95 %, el siguiente valor alfa estará entre el 3,0 % y el 5,0 %.
Conclusiones clave
Previsiones de alfa y beta: analizar el rendimiento pasado ayuda a estimar los riesgos activos (alfa) y pasivos (beta) futuros.
Varios marcos temporales: amplía el análisis incorporando datos de varios acontecimientos similares y utilizando medias ponderadas.
Intervalos de confianza: utiliza la desviación estándar para crear un rango en el que probablemente se sitúen los valores futuros, lo que te permitirá evaluar los posibles riesgos con mayor precisión.
Al perfeccionar estos cálculos, podrás tomar decisiones mejor fundamentadas sobre los riesgos y rendimientos del Trading.
Mitigación: estrategias de gestión de riesgos
Una vez identificados y evaluados los riesgos de tus operaciones, el siguiente paso consiste en gestionarlos de manera eficaz. Existen tres formas principales de reducir los riesgos de Trading:
Enfoques basados en el presupuesto
Diversificación de la cartera
Estrategias de cobertura
Esta sección se centra en los enfoques basados en el presupuesto, que consisten en gestionar el capital de manera prudente para minimizar los riesgos.
Enfoques de gestión de riesgos basados en el presupuesto
Las estrategias basadas en el presupuesto ayudan a distribuir eficazmente el capital destinado al Trading. Incluyen normas para establecer el tamaño de las posiciones, gestionar los beneficios y las pérdidas (B/P) y definir objetivos de precio. Sirven de guía para utilizar los fondos en el conjunto de las inversiones.
Consejo: puedes utilizar una calculadora de Trading para estimar los posibles resultados de una operación antes de comprometer capital.
Tamaño de la posición
El tamaño de la posición determina qué parte de tu capital debes asignar a una sola operación.
La regla del 1 %: muchos traders de éxito siguen esta regla. Establece que ninguna posición debe utilizar más del 1 % del capital total destinado al Trading.
Ejemplo: si tu capital es de 10.000 $, no deberías asignar más de 100 $ a una sola operación.
Por qué es importante:
Te protege frente a pérdidas importantes durante movimientos volátiles del mercado.
Garantiza que dispongas de capital suficiente para cubrir los beneficios y pérdidas flotantes.
Cada activo presenta niveles de riesgo y volatilidad diferentes. Ajusta el tamaño de la posición para equilibrar la rentabilidad potencial con los riesgos asociados.
Ratio B/P
La ratio B/P (beneficios/pérdidas) mide con qué frecuencia tus operaciones son rentables en comparación con las que generan pérdidas.
Una ratio B/P elevada es positiva, pero no garantiza la rentabilidad de la cartera. El tamaño de los beneficios es tan importante como su frecuencia.
Para saber con qué frecuencia necesitas acertar, calcula tu ratio rentabilidad/riesgo (RRR).
Ejemplo:
Si tu RRR es de 3:1, es decir, pretendes ganar 3 $ por cada 1 $ que arriesgas, solo necesitas una tasa de acierto del 25 % para alcanzar el punto de equilibrio.
Si tu RRR es de 1:1, es decir, arriesgas 1 $ para ganar 1 $, necesitarás una tasa de acierto del 50 % para alcanzar el punto de equilibrio.
Existen herramientas en línea que pueden ayudarte a calcular la ratio B/P necesaria en función de tus objetivos de rentabilidad y riesgo.
Objetivos de precio
Saber cuándo salir de una operación es tan importante como saber cuándo entrar.
¿Por qué establecer objetivos de precio?
Salir en el momento adecuado ayuda a asegurar los beneficios o evitar pérdidas adicionales.
Mantener una posición ganadora abierta durante demasiado tiempo puede dar lugar a giros del mercado que eliminen las ganancias acumuladas.
Cómo utilizar los objetivos de precio:
Define un nivel de precio concreto en el que cerrarás la operación para recoger beneficios.
Establece niveles de stop loss para minimizar las posibles pérdidas si el mercado se mueve en tu contra.
Conclusiones clave
Tamaño de la posición: nunca arriesgues más que un pequeño porcentaje de tu capital en una sola operación.
Ratio B/P: conoce la tasa de acierto necesaria en función de tu ratio rentabilidad/riesgo.
Objetivos de precio: planifica las salidas con antelación para asegurar los beneficios y limitar las pérdidas.
Al seguir estas estrategias basadas en el presupuesto, podrás controlar mejor los riesgos de Trading y mejorar tus resultados a largo plazo.
Ahora que sabemos cómo identificar y evaluar los riesgos activos derivados de nuestra estrategia de Trading y los riesgos pasivos provocados por las condiciones del mercado, podemos aplicar tres enfoques principales para mitigar el riesgo: enfoques basados en el presupuesto, diversificación de la cartera y estrategias de cobertura.
Mantener abierta una posición con pérdidas con la esperanza de que el mercado se dé la vuelta puede acabar con todo el capital. Por tanto, como estrategia de gestión de riesgos en forex, al abrir una posición especificamos previamente los objetivos de precio y establecemos órdenes de take profit y stop loss para cerrarla automáticamente cuando se alcancen. Existen varios indicadores técnicos para identificar objetivos de precio:
Soporte y resistencia (S&R) son niveles de precio anteriores que el activo tuvo dificultades para superar. Un nivel de soporte se sitúa por debajo del precio actual, mientras que un nivel de resistencia se sitúa por encima. En posiciones largas, los niveles de resistencia se utilizan en las órdenes take profit y los niveles de soporte en las órdenes stop loss. En las posiciones cortas, su uso se invierte. Como existen numerosos niveles de soporte y resistencia, los elegimos en función de nuestra RRR y de la volatilidad del mercado.
Medias móviles (MM) son indicadores técnicos que representan la media de los precios anteriores. Por ejemplo, una MM de 15 días calcula el precio medio de los últimos 15 días. La mayoría de los traders utiliza MM de 15, 30, 50 y 100 días, según su estrategia de Trading, para identificar niveles objetivo cuando el precio gira desde un máximo. Las líneas de MM suelen utilizarse cuando el precio del activo gira desde un máximo o mínimo intradía. Este giro sería un movimiento de corrección y consolidación, y la línea de MM indicaría el siguiente precio objetivo que se espera que alcance el movimiento. Una vez alcanzado el objetivo, el precio podría cerrar el periodo más allá de la línea de MM y formar una nueva tendencia en esa dirección. Sin embargo, si solo la supera y después retrocede, la tendencia original podría continuar.
Punto pivote (PP) es la media de los precios máximo, mínimo y de cierre de un periodo. El mercado es alcista cuando el precio se encuentra por encima del punto pivote y bajista cuando está por debajo. El PP se utiliza junto con los niveles de S&R. En los giros de tendencia, superar el PP indicaría un cambio de sentimiento y podría ponerse a prueba el siguiente nivel de S&R.
Rango verdadero medio (ATR) es un indicador de volatilidad que refleja la velocidad de las fluctuaciones del precio. El ATR calcula la media de volatilidad de 14 días sumando las diferencias entre máximo y mínimo —o el precio de cierre del día anterior si fue más extremo por el lado del máximo o del mínimo— de los 13 días anteriores, añadiendo la diferencia entre el máximo y el mínimo intradía actuales y dividiendo el resultado entre 14. El resultado indica cuánto se mueve de media el precio del activo cada día. Los traders comparan el ATR con la diferencia actual entre el máximo y el mínimo intradía para determinar si el precio se ha movido más o menos de lo habitual. Si se ha movido más que la media, puede inferirse una saturación diaria; si se ha movido menos, puede considerarse que todavía existe margen de movimiento. El ATR resulta especialmente útil para las órdenes stop loss, ya que ayuda a estimar la amplitud del movimiento del precio durante un acontecimiento adverso del mercado.
Diversificación de la cartera
Diversificar significa «no poner todos los huevos en la misma cesta». En lugar de concentrarte en unos pocos activos similares, distribuyes tus inversiones entre activos con una correlación menor.
¿Qué es la correlación? La correlación mide cómo se mueven los activos entre sí:
Correlación positiva: dos activos se mueven en la misma dirección.
Correlación negativa: dos activos se mueven en direcciones opuestas.
Correlación baja o inexistente: los activos se mueven de forma independiente.
Ejemplos de correlación
Activos con correlación positiva
Ejemplo: USD/JPY y USD/CHF.
Ambos suben cuando el USD se fortalece tras la publicación de un informe económico.
Impacto:
Elevado potencial de beneficios si el mercado se mueve a tu favor.
Riesgo elevado si el mercado se mueve en tu contra, ya que las pérdidas de ambos activos pueden acumularse.
Consejo de riesgo: evita sobrecargar la cartera con activos que presentan una correlación positiva para limitar el riesgo.
Activos con correlación negativa
Ejemplo: USD/JPY y EUR/USD.
USD/JPY sube cuando EUR/USD baja, y viceversa.
Impacto:
Equilibra la cartera, ya que los beneficios de un activo compensan las pérdidas del otro.
Sin embargo, los beneficios pueden ser mínimos y las comisiones de Trading podrían anularlos.
Consejo de riesgo: utiliza las correlaciones negativas con prudencia como herramienta de equilibrio, pero diversifica más para obtener mejores resultados.
Activos con correlación baja o inexistente
Ejemplo: USD/JPY y Netflix.
Estos activos están influidos por factores distintos, por lo que sus precios no se afectan entre sí.
Impacto:
El riesgo se distribuye, ya que los beneficios y las pérdidas son independientes entre sí.
Es menos probable que un solo acontecimiento amenace a toda la cartera.
Consejo de riesgo: combinar activos con correlación baja o inexistente es una forma eficaz de diversificar el riesgo.
Conclusiones clave: diversificación de la cartera
Distribuye las inversiones entre activos que no se muevan en la misma dirección.
Evita una exposición excesiva a activos con correlación positiva.
Céntrate en activos con correlación baja o inexistente para distribuir mejor el riesgo.
Cobertura
La cobertura es una estrategia que equilibra las operaciones mediante la apertura de posiciones en direcciones opuestas. Si una posición genera una pérdida, la otra obtiene un beneficio y compensa el riesgo.
¿Cómo funciona la cobertura?
Apertura de posiciones opuestas
Opera con el mismo activo en ambas direcciones.
Ejemplo: si esperas que el USD/JPY suba, pero quieres gestionar el riesgo de equivocarte, abres una segunda posición apostando por una caída.
Uso de opciones para cubrir riesgos
Las opciones call y put permiten fijar un precio concreto —el precio de ejercicio— durante un periodo determinado.
Esto te permite cerrar la operación a ese precio antes del vencimiento de la opción y reducir el coste de la cobertura.
Herramientas de cobertura de AvaTrade
AvaProtect:
Disponible en la aplicación móvil de AvaTrade, AvaProtect permite asegurar automáticamente tus operaciones frente a pérdidas durante un periodo definido.
A cambio de una pequeña prima, tus operaciones abiertas estarán aseguradas frente a cualquier pérdida. Las pérdidas sufridas durante el periodo de protección se reembolsarán directamente en tu cuenta de Trading, sin restricciones de retirada.
Trading de opciones:
Las opciones call y put de AvaTrade ayudan a cubrir posiciones al permitir fijar un precio de ejercicio.
Esto proporciona una red de seguridad para controlar las posibles pérdidas.
Conclusiones clave: cobertura
La cobertura equilibra el riesgo mediante la apertura de operaciones en direcciones opuestas.
Las opciones, como las call y put de AvaTrade, permiten controlar las pérdidas y mantener la flexibilidad.
AvaProtect simplifica la gestión de riesgos al asegurar tus operaciones frente a pérdidas durante un periodo determinado por el trader.
10 reglas de gestión de riesgos
La gestión de riesgos es el aspecto más importante de cualquier plan de Trading. Además de las metodologías matemáticas y estratégicas que puedes aplicar, existen varias precauciones que conviene adoptar como trader e incorporar al proceso de toma de decisiones.
Nunca arriesgues más de lo que puedas permitirte perder.
Nunca olvides la regla n.º 1.
Sigue tu plan de Trading.
Ten en cuenta costes como las comisiones, el rollover/swap y otras comisiones.
Limita el uso del margen y controla el margen disponible para evitar llamadas de margen.
Utiliza siempre órdenes take profit y stop loss.
Nunca dejes posiciones abiertas sin supervisión.
Registra tus resultados y realiza ajustes a medida que avances.
Evita los periodos de alta volatilidad, como las publicaciones de noticias económicas.
Evita tomar decisiones emocionales al operar.
Aplicación de una estrategia de gestión de riesgos
Ha llegado el momento de comprobar cómo la gestión de riesgos puede beneficiar a tus resultados. Ahora que hemos aprendido qué es la gestión de riesgos financieros, cómo funciona el proceso y cómo podemos mejorar nuestras probabilidades de éxito y aumentar los beneficios gestionando el riesgo, podemos operar con confianza.
Aplica lo aprendido y observa cómo tu cartera mejora de forma sostenible y rentable. Empieza ahora mismo utilizando la función AvaProtect para comprobar las ventajas de la gestión de riesgos basada en opciones, o utiliza una cuenta demo sin riesgo, también conocida como cuenta de paper Trading, para comprobar la eficacia del plan de Trading.
Preguntas frecuentes principales sobre las estrategias de gestión de riesgos
¿Qué estrategias de gestión de riesgos pueden utilizar los traders?
La gestión de riesgos es una metodología que los traders pueden utilizar para minimizar sus pérdidas y conservar el mayor capital posible durante las caídas del mercado. Existen seis estrategias básicas de gestión de riesgos que cualquier trader puede utilizar para proteger su capital:
1. Planificar las operaciones
2. Aplicar la regla del 1 %
3. Utilizar órdenes stop loss y take profit
4. Establecer puntos de stop loss
5. Calcular el rendimiento esperado
6. Diversificar y cubrir las posiciones abiertas
¿Qué es la regla del 1 % en la gestión de riesgos?
La regla del 1 % define el importe máximo de riesgo permitido por operación. También se conoce como riesgo por operación y es una técnica de gestión de riesgos utilizada para proteger una cuenta frente a pérdidas excesivas. Como probablemente ya habrás deducido, la regla del 1 % establece que no debe arriesgarse más del 1 % del capital total en una sola operación. Por tanto, un trader con un saldo de 10.000 $ no arriesgaría más de 100 $ en una única operación.
¿Cuál es la mejor estrategia de gestión de riesgos?
En la gestión de riesgos pueden utilizarse cuatro estrategias básicas:
1. Evitar el riesgo.
2. Reducirlo.
3. Transferirlo.
4. Aceptarlo.
De ellas, la mejor estrategia de gestión de riesgos, si deseas seguir operando y conservar la oportunidad de obtener beneficios, es la segunda: reducirlo. Evitar el riesgo implicaría dejar de operar, mientras que aceptarlo aumenta considerablemente la probabilidad de sufrir grandes pérdidas. Transferirlo también podría funcionar, pero no suele ser viable, ya que alguien tendría que aceptar tu riesgo de Trading.