Sobrevaloradas e infravaloradas

Sobrevaloradas e infravaloradas
figure class=”wp-block-image size-full”>Cómo encontrar acciones sobrevaloradas e infravaloradas

Una máxima común en el mundo de la inversión es que se debe apuntar a “comprar barato y vender caro”. En realidad, esto suele hacerse comprando acciones cuando están infravaloradas y vendiéndolas cuando están sobrevaloradas. Por eso es muy importante saber cómo valorar correctamente una acción. Solo si se determina el valor intrínseco o justo de una acción se podrá evaluar si está sobrevalorada o infravalorada.

La valoración de las acciones es un aspecto importante de la inversión activa porque ayuda a los inversores a asignar un valor intrínseco a una acción. El valor intrínseco será entonces el punto de referencia que determinará si una acción subyacente debe comprarse o venderse en un momento dado.

La valoración de las acciones se realiza evaluando las características fundamentales del negocio subyacente de una empresa. Los métodos fundamentales más comunes utilizados para establecer el valor intrínseco de una acción son el beneficio por acción (BPA), el flujo de caja descontado (FCD) y la valoración basada en los activos.

El EPS (Earnings Per Share) o también conocido por las siglas en español BPA (Beneficio por acción) se refiere simplemente a las ganancias netas de una empresa divididas por el número de acciones en circulación. El BPA es una métrica importante para la valoración de acciones porque describe la capacidad de una empresa para generar ganancias para sus accionistas. Sin embargo, el BPA es aún más sólido cuando se compara una empresa con sus homólogas del mismo sector. Un BPA más alto suele significar que una empresa es capaz de generar más ganancias para sus accionistas. No obstante, el BPA también tiene sus limitaciones, ya que las empresas pueden distorsionarlo mediante factores como el cambio de técnicas contables o implementación de recompras de acciones que reducen el número de acciones en circulación.

Por su parte, el DCF se utiliza para medir si una acción es atractiva en función de sus flujos de efectivo libres proyectados en el futuro. El primer paso consiste en estimar todos los flujos de efectivo futuros de una empresa y luego descontarlos para determinar sus respectivos valores actuales. Después, se suman todos los valores actuales para establecer el valor intrínseco de una acción. Si el valor DCF es superior al valor actual de la inversión, la acción representa una gran oportunidad potencial.

El DCF se considera la mejor y más precisa forma de determinar el valor intrínseco de una acción porque tiene en cuenta una amplia gama de factores fundamentales de la empresa, como la tasa de crecimiento, el coste del capital e incluso la reinversión de las ganancias. El método de cálculo DCF también tiene en cuenta aspectos flexibles e importantes como un cambio en la estrategia empresarial. La única desventaja del DCF es que solo es adecuado para estrategias de inversión a largo plazo. Además, existe un elemento de riesgo al hacer “suposiciones” sobre las proyecciones de los flujos de efectivo futuros, aunque esto se puede solucionar ajustando la fórmula de cálculo.

La valoración basada en los activos es la forma más básica de establecer el valor intrínseco de una acción. Consiste simplemente en sumar los activos tangibles e intangibles de una empresa y luego restar todos sus pasivos. Sin embargo, la valoración basada en los activos no tiene en cuenta las perspectivas de crecimiento y suele generar valores intrínsecos de las empresas más bajos que los de otros métodos.

A pesar de la Hipótesis del Mercado Eficiente, que sugiere que las acciones se negociarán mayoritariamente a su valor razonable en las bolsas, los mercados rara vez son eficientes debido a numerosos factores como la psicología del mercado, las emociones humanas, las asimetrías de información e incluso la baja liquidez.

La existencia de ineficiencias en el mercado justifica la inversión en valor, en la que es posible seleccionar valores que cotizan por debajo de su valor intrínseco. La creencia es que con el tiempo, el mercado se dará cuenta gradualmente de la ineficiencia y esto dará como resultado ganancias para los inversores en valor. La inversión en valor es intrínsecamente diferente de la inversión en crecimiento, en la que los inversores creen que una acción no puede ser muy costosa y que seguirá proporcionando más crecimiento del que esperan tanto el mercado como sus participantes.

¿Cómo encontrar Acciones Infravaloradas?

Encontrar valores o acciones infravaloradas es un principio importante de la inversión en valor. El principio básico del análisis fundamental es que los mercados tenderán a corregir sus valores justos o intrínsecos. Por eso es importante encontrar acciones de calidad (no necesariamente baratas) que hayan sido valoradas muy por debajo de su valor justo de mercado. Hay muchas razones por las que una acción de calidad puede tener un precio injusto en el mercado, como las noticias negativas, el reconocimiento de la marca de la empresa, los resultados mal valorados, la evolución del sector y los ciclos económicos.

Estos son algunos de los parámetros fundamentales que le ayudarán a identificar los valores o las acciones infravaloradas:

  • Relación Precio-Ganancia (P/E)-
    La Relación P/E se obtiene dividiendo el precio por acción por el BPA. En esencia, representa la cantidad de dinero que puede gastarse para generar 1 dólar de ganancias. Por tanto, una relación P/E baja puede implicar que una acción está infravalorada.
  • Relación Deuda-Capital (D/E) –
    La Relación D/E se calcula dividiendo la deuda total de una empresa por sus fondos propios o su capital neto. En esencia, es un ratio o una relación que expresa el apalancamiento financiero de una empresa, es decir, cómo son las operaciones a través de la deuda frente a su propio dinero. Si bien un ratio o una relación D/E alto puede ser un mal indicador, siempre es importante ver esta métrica en el contexto de todo un sector.
  • Relación de Rentabilidad de los Fondos Propios (ROE) –
    El ROE por sus siglas en inglés (Return On-equity ratio) se calcula dividiendo los ingresos netos de una empresa entre sus fondos propios. Así, el ROE mide esencialmente la tasa a la que una empresa puede generar ganancias a partir de la inversión de los accionistas. El valor representa el rendimiento de cada dólar que los accionistas invierten en la empresa. Por lo tanto, un ROE elevado implica que una acción está probablemente infravalorada.
  • Relación Precio/Valor Contable (P/B) –
    La Relación P/B se calcula dividiendo el precio actual de las acciones de una empresa entre su valor contable por acción. El valor contable de una empresa es simplemente su activo total menos su pasivo total. Así, el valor contable por acción es el valor contable dividido por el número total de acciones en circulación. La Relación P/B baja (menos de 1) implica que una acción está infravalorada.

¿Cómo Encontrar Acciones Sobrevaloradas?

Encontrar valores sobrevalorados puede ayudar a los inversores a implementar estrategias de inversión como la venta de una acción o la búsqueda de oportunidades de trading en corto en los mercados de derivados, como los CFD. El supuesto general del mercado es que, a medida que los mercados se corrigen hacia sus valores intrínsecos, las acciones sobrevaloradas verán caer sus precios. Las acciones pueden estar sobrevaloradas debido a diversos factores, como el aumento de la actividad de compra, las noticias positivas, la evolución del sector y los ciclos económicos.

Estos son algunos de los parámetros fundamentales que le ayudarán a identificar las acciones sobrevaloradas:

  • Relación Precio-Ganancias (P/E) –
    Una relación P/E alta implica que una empresa gasta mucho más para generar 1 dólar en ganancias. Esto podría ser una señal de que una acción está sobrevalorada.
  • Ratio Deuda-Capital (D/E) –
    Una relación D / E alta significa esencialmente que una empresa está altamente apalancada financieramente en comparación con sus competidoras en la misma industria. Esta podría ser una fuerte señal de que una acción está sobrevalorada.
  • Ratio de Rentabilidad de los Fondos Propios (ROE) –
    Un ROE bajo implica que una empresa genera muy poco rendimiento de la inversión de los accionistas. Esto significa que la acción subyacente está probablemente sobrevalorada.
  • Ratio Precio/Valor Contable (P/B) –
    Una relación P/B alta significa simplemente que el precio de mercado de una empresa está muy alejado de su verdadero valor contable. Esto es un signo de una acción sobrevalorada.

Trading de Acciones Sobrevaloradas e Infravaloradas en los Mercados de CFDs

El mercado de CFDs presenta un gran entorno para operar con acciones sobrevaloradas e infravaloradas. Cuando usted opera con CFDs, no es dueño de la acción subyacente, pero en cambio, puede especular sobre sus cambios de precio. Los CFDs vienen con apalancamiento, bajos costes de trading, y los traders pueden comprar o vender acciones sin ninguna restricción.

Estos son algunos de los enfoques a la hora de hacer trading con acciones sobrevaloradas e infravaloradas en los mercados de CFD:

  • Trading de Noticias –
    Los CFDs sobre acciones se negocian en tiempo real, lo que significa que las noticias e informaciones que llegan sobre las acciones subyacentes pueden ser aprovechadas en tiempo real.
  • Análisis Técnico –
    Se pueden utilizar varios tipos de análisis técnico para trazar un mapa importante en el que las acciones sobrevaloradas e infravaloradas puedan cambiar de dirección.
  • Órdenes Innovadoras – –
    Los traders de CFDs pueden utilizar tipos de órdenes innovadoras como órdenes de mercado, órdenes pendientes de compra/venta y límite, así como para aprovechar eficientemente las oportunidades en sus acciones sobrevaloradas e infravaloradas preferidas en el mercado.

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