
¿Qué son las publicaciones de datos?
Indicadores Económicos • 2:42 min
Los registros más antiguos del comercio internacional se remontan al siglo XIX a. C. Con el auge de los Estados nación y la competencia por los recursos, el intercambio de productos locales con otros países adquirió un significado que iba más allá de la satisfacción de necesidades y se convirtió en una herramienta para aumentar la riqueza nacional y ganar influencia sobre otros países. Por tanto, el poder económico y el potencial de crecimiento de un país se basan en la eficacia de su estrategia de comercio internacional, que se mide mediante el equilibrio entre el valor de las exportaciones y el de las importaciones.
La balanza comercial es la diferencia entre el valor total de las exportaciones y el valor total de las importaciones de un país durante un periodo determinado. También se conoce como saldo comercial, balance comercial o exportaciones netas.
La balanza comercial muestra si, durante el periodo analizado, el país consiguió vender a otros países más bienes y servicios producidos localmente —exportaciones— de los que compró en el extranjero —importaciones—.
Por este motivo, la balanza comercial se considera uno de los principales indicadores económicos de la actividad comercial internacional de un país y un parámetro importante para evaluar su crecimiento económico. Cuando el valor total de las exportaciones es superior al de las importaciones, la balanza comercial es positiva y genera un superávit comercial.
Un superávit comercial significa que el país ha obtenido beneficios del comercio internacional. El Gobierno puede utilizar este presupuesto adicional para aumentar las inversiones nacionales y mejorar el nivel de vida, o para realizar inversiones en el extranjero y crear nuevas fuentes de ingresos para el país.
Cuando el valor total de las exportaciones es inferior al de las importaciones, la balanza comercial es negativa y genera un déficit comercial. Un déficit comercial significa que el país gasta en el ámbito internacional más de lo que ingresa. En consecuencia, el Gobierno puede verse obligado a aplicar nuevos impuestos o a solicitar financiación a otros países o a organismos monetarios internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), para cubrir el déficit presupuestario.
La balanza comercial constituye la mayor parte de la balanza de pagos, que registra las actividades financieras internacionales de un país. Se compone de la cuenta corriente —transacciones comerciales internacionales—, que incluye la balanza comercial, y de la cuenta de capital —transacciones de inversión internacional—.
La balanza de pagos es la suma de todas las transacciones de entrada y salida entre las entidades económicas de un país y el resto del mundo. En teoría, ambas cuentas deberían compensarse y producir una balanza de pagos igual a cero. Sin embargo, las distintas políticas económicas y las fluctuaciones de los tipos de cambio suelen provocar desviaciones.
Los productos económicos incluidos en el cálculo de la balanza comercial se clasifican como bienes o servicios, y sus precios influyen directamente en el valor de las exportaciones y las importaciones. Los bienes son productos tangibles fabricados localmente, desde alimentos y medicamentos hasta automóviles y energía.
Los servicios se basan en la interacción humana e implican prestar asistencia o asumir la responsabilidad de realizar una tarea. Su ámbito puede abarcar desde el entretenimiento y la educación hasta las ventas y la atención sanitaria.
Los precios de los bienes y servicios dependen inicialmente de los costes de producción, como las materias primas, el almacenamiento, el transporte y los gastos de personal. Por ejemplo, las fluctuaciones del precio del petróleo crudo pueden llevar a los fabricantes de productos derivados del petróleo a ajustar sus precios para reflejar estos cambios. A continuación, se añade el margen de beneficio del productor en función de la relación local entre oferta y demanda.
Los volúmenes de oferta y demanda pueden variar según la temporada y verse muy afectados por condiciones económicas y fiscales como la inflación y los impuestos. La demanda extranjera es el factor final que determina los precios. En especial, cuando la divisa extranjera tiene más valor que la divisa local, las empresas tienden de forma natural a exportar sus productos para obtener mayores beneficios.
Como resultado, los precios de exportación aumentarán de forma continuada mientras sigan siendo asumibles para los compradores extranjeros. Por otro lado, un sector con un exceso de demanda incentivará a las empresas a importar productos, preferiblemente desde países con costes reducidos, lo que aumentará el valor total de las importaciones. Con el tiempo, los precios nominales en los mercados nacionales disminuirán y reducirán el valor de las exportaciones.
Al comparar las importaciones y las exportaciones, la balanza comercial pone de manifiesto la eficacia de las actividades de comercio internacional de un país. Su fórmula es la siguiente:
BC (balanza comercial) = X (valor total de las exportaciones) − M (valor total de las importaciones)
El cálculo puede variar según el país. Por ejemplo, los principales informes de balanza comercial de la zona euro y Francia solo incluyen bienes y no contabilizan los servicios. La balanza comercial de servicios de Francia se calcula por separado y ambas categorías se combinan en otro informe.
La balanza comercial muestra si un país está generando recursos adicionales más allá de su capacidad nacional para crear valor. Como indicador importante del potencial de crecimiento económico y componente relevante del producto interior bruto (PIB), los Gobiernos y los bancos centrales supervisan atentamente sus cifras para ajustar sus políticas.
Un superávit comercial suele aumentar el PIB, mientras que un déficit comercial tiende a debilitarlo. Aunque la mayoría de los países aspiran a mantener una balanza comercial positiva, un superávit o un déficit no indican necesariamente fortaleza o debilidad económica. Las cifras deben interpretarse en el contexto de las condiciones económicas actuales, las políticas económicas y los ciclos empresariales del país.
En periodos de recesión económica, el Gobierno puede adoptar una política económica expansiva para estimular la economía mediante una estrategia de crecimiento impulsado por las exportaciones. El objetivo es atraer recursos extranjeros aumentando el volumen de ventas internacionales. En este contexto, un superávit comercial se consideraría un logro y un déficit comercial, una deficiencia de la política.
Sin embargo, cuando la economía ya se encuentra en expansión, puede aplicarse una política económica restrictiva para mantener bajo control las tasas de inflación mediante un crecimiento impulsado por la demanda.
Importar más bienes y servicios extranjeros puede fomentar la competencia de precios en la economía nacional. Como resultado, un déficit comercial sería una consecuencia natural y saludable, mientras que un superávit comercial podría indicar que la actividad importadora no está siendo eficaz.
Aunque la salud y el crecimiento económicos son importantes, existen otros factores que pueden alejar a los países de sus propias políticas económicas. La guerra comercial entre el mayor consumidor y el mayor productor del mundo, Estados Unidos y China, es un buen ejemplo. Estados Unidos mantiene desde hace tiempo un déficit comercial creciente con China, que superó los 375.000 millones de dólares en 2018.
Como consecuencia, el presidente Donald Trump acusó a China de vulnerar las prácticas de comercio internacional con Estados Unidos mediante la manipulación de su divisa, el robo de propiedad intelectual y la restricción del acceso al mercado. China respondió a estas acusaciones afirmando que Trump trataba de impedir que el país se convirtiera en una potencia económica.
La guerra comercial comenzó cuando Estados Unidos decidió aplicar un arancel del 25 % a varios productos chinos y se intensificó rápidamente a medida que se impusieron más aranceles a las importaciones procedentes de China. Teniendo en cuenta que Estados Unidos adopta una estrategia de crecimiento impulsado por la demanda, encarecer y dificultar las importaciones contradice su política económica. A medida que disminuyen las importaciones, el déficit comercial estadounidense se reduce y el dólar estadounidense pierde valor frente a otras divisas.
La balanza comercial es un indicador económico retrospectivo, ya que supervisa las actividades comerciales una vez que se han producido. Una cifra positiva indica que, durante el periodo analizado, el valor total de las exportaciones aumentó más que el de las importaciones, mientras que un informe negativo indica lo contrario. Entre los factores que pueden influir en la balanza comercial se encuentran:
En los mercados financieros, la balanza comercial se utiliza como indicador de la salud económica de un país y de su proximidad a los objetivos de política económica. Los traders siguen sus publicaciones para evaluar el rendimiento del comercio internacional del país y determinar si se está aprovechando y ampliando su potencial de crecimiento. También se considera un indicador sólido del PIB y de las futuras políticas fiscales del Gobierno.
La balanza comercial es un componente importante de las estrategias de Trading basadas en noticias. El efecto del informe sobre el valor de una divisa dependerá de las políticas económicas y del sentimiento del mercado. Un aumento del superávit comercial en una economía impulsada por las exportaciones afectaría positivamente a la divisa, mientras que, en una economía impulsada por la demanda, los mercados esperarían un déficit comercial creciente. La magnitud del movimiento del precio depende de cuánto se desvíen las cifras reales de las previsiones de los analistas y de los resultados anteriores. Si las cifras publicadas son considerablemente mejores o peores de lo previsto o de los datos anteriores, la divisa puede experimentar una volatilidad elevada y generar múltiples oportunidades con relaciones de rentabilidad-riesgo altas.
Supongamos que está a punto de publicarse el informe mensual de la balanza comercial de Estados Unidos y que los analistas prevén una mejora desde el déficit de 50.000 millones de dólares del mes anterior hasta un déficit de 49.000 millones. Dado que Estados Unidos adopta un modelo de crecimiento impulsado por la demanda, una reducción del déficit comercial puede interpretarse como un rendimiento inferior al esperado y provocar que el USD pierda valor. Una tendencia descendente del déficit comercial durante varios meses puede indicar una recesión económica, y el Gobierno estadounidense podría decidir estimular la economía reduciendo las inversiones nacionales y fomentando las importaciones. Del mismo modo, la Reserva Federal de Estados Unidos podría subir los tipos de interés para aumentar el valor del USD y su poder adquisitivo frente a los productos extranjeros, haciendo así más viables las importaciones.
Los traders suelen consultar las cifras de la balanza comercial para obtener señales oportunas del mercado:
Consejo práctico: analiza informes anteriores de la balanza comercial y abre operaciones simuladas en una cuenta demo para ganar confianza con estas estrategias.
Para interpretar la balanza comercial, resulta útil analizarla junto con otros indicadores económicos importantes:
En Forex, la balanza comercial suele actuar como un indicador importante de la fortaleza de una divisa y de la dirección de su tendencia.
Un superávit comercial inesperado puede aumentar la demanda de una divisa vinculada a una economía exportadora, mientras que un déficit creciente puede generar presión vendedora.
Al supervisar las publicaciones de la balanza comercial junto con los gráficos de Forex, puedes anticipar posibles rupturas o reversiones en pares como USD/JPY o AUD/USD.
Incorpora la balanza comercial a tu análisis mediante las siguientes prácticas:
Realiza un backtesting de tus configuraciones basadas en la balanza comercial en una cuenta demo para perfeccionar las reglas de entrada y salida antes de operar con fondos reales.
Cada gran economía publica periódicamente un informe de balanza comercial para informar al público sobre sus ingresos y gastos en el extranjero. La información incluida puede variar según el país, ya que algunos informes incluyen tanto bienes como servicios, mientras que otros solo contabilizan los bienes.
Cada mes se publican numerosos informes de balanza comercial en todo el mundo. Estos documentos informan a los mercados no solo sobre el rendimiento del comercio internacional de cada país, sino también sobre los cambios en la dinámica de la economía mundial. Al fin y al cabo, la exportación de un país es la importación de otro. Por tanto, la variedad de activos que pueden experimentar volatilidad tras estas publicaciones es bastante amplia. AvaTrade ofrece herramientas de Trading avanzadas para identificar los activos más adecuados con los que operar y, al mismo tiempo, gestionar los riesgos.
Ahora que sabes qué es la balanza comercial y cómo afecta a la economía y a los mercados financieros, es el momento de orientar tu propia balanza hacia un superávit en la cartera. Empieza utilizando tus conocimientos sobre la próxima publicación y las previsiones de exportación para abrir posiciones.