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Trading Online - ¿Cómo funciona? • 20 min
Cuando se dice que se «utiliza un apalancamiento bajo», normalmente se quiere decir que se elige un nivel de apalancamiento menor, por ejemplo 2:1 o 5:1 en lugar de uno superior.
Puede ser una elección razonable, pero conviene tener claro qué cambia realmente.
El apalancamiento bajo afecta principalmente a cuánto margen necesitas para abrir una posición.
Por tanto, con un apalancamiento bajo, normalmente necesitas más fondos disponibles para ejecutar la misma operación.
Un apalancamiento bajo no implica automáticamente un riesgo bajo. El riesgo sigue dependiendo de tu exposición nocional (el tamaño de tu posición) y de cuánto se mueva el mercado.
Una forma sencilla de entenderlo es la siguiente:
Por eso, dos traders pueden decir que utilizan «apalancamiento bajo» y, aun así, asumir niveles de riesgo completamente distintos: uno puede operar con un tamaño de posición moderado y el otro utilizar un apalancamiento bajo pero seguir sobredimensionando la operación.
Esta es la parte que aclara la mayoría de las dudas. El apalancamiento, el tamaño de la posición y el riesgo están relacionados, pero no son lo mismo.
El apalancamiento influye en cuánto margen necesitas para abrir una operación.
El apalancamiento sirve para financiar la posición, no para determinar si la posición es «segura».
El tamaño de la posición es el verdadero factor que determina qué ocurre con tus pérdidas y ganancias cuando se mueve el precio.
Si tu exposición es elevada, un pequeño movimiento del precio puede traducirse en una ganancia o pérdida importante, independientemente de si elegiste un apalancamiento bajo o alto para abrir la posición.
El riesgo queda más claro cuando respondes a dos preguntas:
Si no defines la salida, tu riesgo puede convertirse fácilmente en «lo que decida el mercado».
Si no tienes claro si tu posición es «demasiado grande», practica estableciendo un stop y dimensionando la operación para que la pérdida potencial sea una cantidad pequeña y planificada. El Trading en demo es un buen entorno para probar este proceso.
Veámoslo con un ejemplo sencillo. Las cifras son ilustrativas, pero la lógica es la misma en el Trading real.
Ahora observa qué cambia cuando cambia el apalancamiento.
Por tanto, puedes abrir una exposición de 10.000 GBP aportando solo 100 GBP como margen, y dejando 900 GBP como fondos libres, antes de cualquier movimiento de pérdidas y ganancias.
En este caso, esa misma posición de 10.000 GBP utiliza los 1.000 GBP completos como margen, de nuevo antes de cualquier movimiento de pérdidas y ganancias.
Supongamos que el mercado se mueve un 1 % en tu contra.
La pérdida es la misma en ambos escenarios porque la exposición es la misma. Lo que cambia es el margen de maniobra que tienes alrededor de la posición:
Con 1.000 GBP y 100:1, el máximo nocional que podrías abrir, en términos sencillos, sería aproximadamente:
Un movimiento adverso del 1 % sobre 100.000 GBP supone:
Por tanto, el mismo movimiento «pequeño» del mercado puede agotar la cuenta si el tamaño de la posición es demasiado grande. Por eso, el apalancamiento no es el riesgo por sí solo:lo es una exposición sobredimensionada.
Si es la primera vez que conviertes el apalancamiento en resultados monetarios reales, practica estableciendo un tamaño de posición y calculando «¿qué significa para mí un movimiento del 1 %?» en una cuenta demo antes de pasar al Trading real.
Una vez que comprendes la diferencia entre apalancamiento y exposición, el siguiente paso es sencillo: deja de dimensionar las operaciones en función de «cuánto margen tienes» y empieza a hacerlo en función de cuánto estás dispuesto a perder si te equivocas.
Eso es lo que hace que un apalancamiento bajo sea práctico y no solo teórico.
Un enfoque habitual para principiantes consiste en arriesgar una proporción pequeña y fija de la cuenta en cada operación, por ejemplo, entre el 0,5 % y el 1 %.
Con una cuenta de 1.000 GBP :
En la práctica, estás estableciendo un «límite de pérdida asumible» por operación que no altere tu toma de decisiones.
Este es tu nivel de stop, o punto de invalidación. No necesitas complicarlo en exceso, pero sí debes definir algo concreto.
Ejemplo:
La relación es sencilla:
Siguiendo nuestro ejemplo:
Por tanto, el tamaño nocional de la posición es:
Es decir, si asumes 2.000 GBP de exposición y el mercado se mueve un 0,5 % en tu contra, la pérdida será aproximadamente de 10 GBP.
Si utilizas un apalancamiento de 10:1, una posición de 2.000 GBP requeriría aproximadamente:
Por tanto, no estás obligado a utilizar al máximo la cuenta. Estás eligiendo un tamaño de posición que se ajusta a tu riesgo, mientras que el nivel de apalancamiento solo determina cuánto margen inmoviliza esa posición.
El dimensionamiento basado en el riesgo ayuda a evitar el error más habitual con un apalancamiento bajo: utilizar un nivel de apalancamiento conservador pero seguir asumiendo una posición tan grande que un movimiento normal del mercado provoque una pérdida importante.
Si quieres una rutina sencilla, pruébala en demo: elige una cantidad de riesgo, por ejemplo 10 GBP, una distancia de stop, por ejemplo 0,5 % o 1 %, y calcula el tamaño de la posición antes de ejecutar la operación.
Un apalancamiento bajo puede facilitar la gestión de las operaciones, pero no sustituye los principios básicos. Un stop-loss es uno de ellos, porque convierte «espero que funcione» en «sé cuánto estoy arriesgando».
El apalancamiento afecta al margen. Un stop define el punto en el que sales si el mercado demuestra que tu planteamiento era incorrecto.
Sin ese plan de salida, el riesgo puede aumentar mucho más de lo previsto, especialmente en mercados rápidos.
Una forma sencilla de plantearlo es:
Funcionan mejor juntos.
Los stops son útiles, pero no garantizan un precio exacto en todas las situaciones. Hay varios motivos:
Esto no pretende desanimarte. Es simplemente la razón práctica por la que «tengo un stop» no equivale a «mi pérdida siempre será exactamente X».
Si utilizas un apalancamiento menor, normalmente tienes más margen para hacerlo correctamente:
Si no tienes claro si tus stops están demasiado ajustados, practica colocándolos a distintas distancias en una cuenta demo y observa con qué frecuencia el ruido normal del precio te sacaría del mercado.
Cuando operas con margen, tu bróker comprueba continuamente una cuestión: ¿sigues teniendo fondos suficientes para mantener las posiciones que has abierto?
Una «llamada de margen» es, en esencia, una señal de advertencia de que tus fondos disponibles han disminuido porque la operación se está moviendo en tu contra o porque los requisitos de margen han aumentado.
No significa que hayas hecho algo «mal», pero sí que tu margen de maniobra se está reduciendo.
Si las pérdidas siguen aumentando y tu margen disponible cae demasiado, el bróker puede empezar a cerrar posiciones automáticamente para reducir la exposición y evitar que la cuenta siga entrando en déficit. Esto suele denominarse cierre por margen.
En la práctica, puede ocurrir lo siguiente:
Un apalancamiento bajo puede reducir la probabilidad de una liquidación forzosa porque desincentiva una exposición sobredimensionada.
Si el tamaño habitual de tus operaciones es menor, es menos probable que el ruido normal del mercado lleve tu cuenta a una situación de margen.
Sin embargo, un apalancamiento bajo no es un escudo. Si sigues asumiendo demasiada exposición o evitas utilizar stops, puedes sufrir presión sobre el margen.
Un apalancamiento bajo suele encajar bien cuando buscas una experiencia de Trading más tranquila, pero no es automáticamente la mejor opción para todos los estilos.
La idea principal es sencilla: elige el apalancamiento para respaldar tu plan de riesgo, no para ampliar el tamaño de la posición.
Si no sabes qué opción se adapta mejor a ti, prueba la misma idea de Trading en demo con dos niveles de apalancamiento distintos y compara cómo cambia el uso del margen y tu toma de decisiones, no solo las pérdidas y ganancias.
Un apalancamiento bajo solo es «conservador» si también controlas el tamaño de la posición y las salidas. Estos son los errores que eliminan esa ventaja:
El apalancamiento bajo se entiende mejor como una restricción que puede ayudarte a mantener la disciplina, pero solo si la combinas con un dimensionamiento de posiciones razonable y un plan de salida claro.
Si debes recordar tres cosas, son estas:
Utilizado de este modo, el apalancamiento bajo no es un «interruptor de seguridad». Es una forma práctica de reducir la tentación de sobredimensionar las posiciones y mantener decisiones de Trading más consistentes.
Si quieres un siguiente paso sencillo, elige una cantidad fija de riesgo por operación, por ejemplo entre el 0,5 % y el 1 %, establece primero un nivel de stop y después calcula el tamaño de la posición. Prueba esta rutina en demo hasta que te resulte automática.
Puede ayudar a reducir la presión sobre el margen y desincentivar las posiciones sobredimensionadas, pero no elimina el riesgo. La exposición, es decir, el tamaño de la posición, y la volatilidad siguen determinando cuánto puedes ganar o perder.
Sí. Un apalancamiento bajo no evita situaciones de margen si el tamaño de la posición es demasiado grande, el mercado se mueve con fuerza o no se utilizan stops, o estos no se ejecutan como se esperaba debido a gaps o deslizamiento.
No siempre. Los stops ayudan a gestionar el riesgo, pero en mercados rápidos, con gaps o deslizamiento, el precio de ejecución puede diferir del nivel de stop.
Empieza por determinar cuánto estás dispuesto a perder en la operación, ya sea una cantidad fija en GBP o un porcentaje de tu cuenta. Después, elige una distancia de stop y dimensiona la posición de modo que ese stop equivalga a tu riesgo planificado.
** Aviso legal – Aunque se ha realizado la debida investigación para elaborar el contenido anterior, este tiene únicamente fines informativos y educativos. Ningún contenido proporcionado constituye ningún tipo de asesoramiento de inversión.