¿Qué son las acciones?

Acciones, participaciones y valores - Terminología
bursátil fácil de entender

En el dinámico mundo de las finanzas, solemos escuchar términos como acciones, participaciones y valores. En algunas ocasiones, puede que oiga o vea estos términos usarse indistintamente. Desentrañemos estos conceptos para que sean más fáciles de entender:

  1. Valor: El valor representa la cantidad de dinero que recibirían los accionistas (propietarios) de una empresa en caso de venderse todos los activos y saldarse toda deuda. Así, un accionista es, básicamente, cualquiera que posea una parte del capital de una empresa. Por ejemplo, supongamos que una empresa vale 100 $ y usted posee 5 $ en acciones. Esto significa que su porción es de un 5 % del total. Cuantas más acciones tenga en una empresa, mayor será la porción de la empresa que poseerá.
  2. Acciones: Una acción representa su parte de propiedad en una empresa. Cuando compra acciones, está comprando una parte de la propiedad de esa empresa. Las empresas venden acciones para recaudar fondos y la gente compra estas acciones con la esperanza de que a la empresa le vaya bien y sus porciones obtengan más valor.
  3. Participaciones: Las participaciones son las partes concretas de acciones que usted posee y son indivisibles. Siguiendo con el ejemplo anterior, si la empresa emite 100 acciones de 1 $ cada una y usted compra cinco, tendrá participaciones por valor de 5 $.

Así es como se relacionan: Cuando compra participaciones, está comprando acciones, lo cual significa que obtiene valor en una empresa. Así, poseer participaciones = poseer acciones = obtener valor en una empresa.

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El proceso de compra y venta de acciones

Las OPV y su papel en el mercado  

Imagine un mundo en el que las empresas ambiciosas son como barcos que zarpan en vastos océanos financieros, ansiosos por explorar nuevos territorios. En este mundo, las Ofertas Públicas de Venta (OPV) son los grandes acontecimientos en los que estas embarcaciones tocan el agua por primera vez, vitoreadas por inversores y curiosos por igual. Las OPV marcan el momento en que una empresa privada se hace pública, ofreciendo sus acciones al público en general por primera vez a través de una bolsa de valores, de ahí su nombre.

Este proceso goza de importancia por varias razones. Primero, permite a las empresas reunir capital sustancial rápidamente, impulsando su crecimiento y sus planes. Para los inversores, las OPV representan una oportunidad para formar parte del recorrido de una empresa desde sus inicios. Los inversores pueden empezar a comprar acciones de la empresa al precio vigente en el mercado, impulsado por la oferta y la demanda.

Si los inversores potenciales creen que la empresa obtendrá buenos resultados en el futuro, la demanda de sus acciones aumenta, al igual que el precio que los inversores están dispuestos a pagar por poseer acciones. El precio de las acciones suele aumentar drásticamente en el momento de la OPV. Sin embargo, también hay casos en los que la demanda es baja, por lo que el precio disminuye.

Sin embargo, es un momento de celebración y un movimiento estratégico. Al cotizar en bolsa, las empresas se exponen a un mayor escrutinio por parte de accionistas y reguladores, porque ser una empresa de capital abierto exige revelar mucha información al público, incluida la información financiera. Esto muestra el compromiso de la empresa y la confianza en su modelo de negocio.

¿Por qué eligen las empresas cotizar en bolsa?

Los motivos pueden ser varios e incluyen algunos de los siguientes:

  • Expansión: nuevos mercados, aumentar la comercialización, incrementar los recursos.
  • Innovación: inversión en I+D, uso de nuevas tecnologías y métodos.
  • Pagar las deudas: saldar cualquier deuda.
  • Pagar a los inversores: permitir a los primeros inversores, como los proveedores de capital inicial, cobrar en efectivo u ofrecerles capital adicional en forma de acciones.

Mientras nuestro barco zarpa, es crucial comprender que, aunque las OPV pueden ser emocionantes, también conllevan riesgos.

La volatilidad de los mercados y la fluctuación del interés y la confianza de los inversores pueden hacer que el camino sea imprevisible. Sin embargo, las recompensas potenciales pueden ser significativas para quienes estén dispuestos a navegar por estas aguas, marcando un nuevo capítulo en la historia de la empresa y en la cartera del inversor.

Añada una ilustración para el proceso de compra y venta de acciones: Diagrama de flujo del proceso de salida a bolsa. Empiece con un icono de «Empresa privada», que lleve a «Anuncio de OPV» y luego a «Salida a bolsa». Incluya pequeños iconos para los inversores, los suscriptores y los organismos reguladores, con flechas que muestren sus interacciones en el proceso de salida a bolsa.

La inversión vs. el trading especulativo en los mercados bursátiles

El bróker y las estrategias de inversión

Un bróker desempeña un papel fundamental para los inversores a la hora de navegar por las complejidades del mercado bursátil. Un bróker actúa como intermediario entre el operador y la bolsa, y facilita la compra y venta de acciones de empresas de capital abierto.

Esto incluye funciones transaccionales, pero también puede incluir otros servicios, como análisis en profundidad del mercado y asesoramiento de inversión a medida. El bróker automatiza por completo gran parte de este proceso utilizando Internet y plataformas de trading en línea avanzadas, lo que ofrece a los clientes múltiples funciones de autoservicio.

La inversión a largo plazo: Revalorización del capital y dividendos

Las estrategias de inversión a largo plazo se centran en el crecimiento (revalorización) de su capital y en el posible reparto de beneficios (dividendos). La revalorización del capital implica invertir en empresas con potencial para aumentar su valor con el paso del tiempo. A medida que aumenta el valor de la empresa, también lo hacen sus acciones, lo cual hace que estas tengan más valor.

La inversión centrada en los dividendos se dirige a empresas que distribuyen periódicamente beneficios a los accionistas, proporcionándoles un flujo regular de ingresos. Este doble enfoque permite a los inversores equilibrar la rentabilidad a corto plazo de los dividendos con el crecimiento a largo plazo de sus inversiones de capital.

Una característica clave de la inversión a largo plazo es que el objetivo son los resultados a largo plazo y no los altibajos a corto plazo (diarios, semanales, mensuales) que sufrirá la cotización de las acciones en su viaje de crecimiento.

Trading especulativo: Alto riesgo, alta recompensa

Por el contrario, el trading especulativo es más apropiado para aquellos que están familiarizados con entornos de alto riesgo, ya que implica hacer predicciones a corto plazo sobre los movimientos de los precios de las acciones. Este método requiere conocimientos sobre las tendencias, la dinámica y los factores de impacto del mercado, así como una estricta gestión del riesgo

El trading especulativo se centra en aprovechar las oscilaciones de los precios a corto plazo, lo que permite obtener beneficios comprando y vendiendo valores en el momento oportuno. Sin embargo, para lograr un éxito constante se requieren sólidos conocimientos y habilidades de negociación. También implica tener un plan de trading claro y utilizar herramientas de gestión del riesgo como las órdenes de stop-loss y take-profit. Aunque el trading especulativo ofrece la posibilidad de obtener importantes beneficios a corto y medio plazo, también conlleva el riesgo de sufrir pérdidas igual de rápidas.

Conclusión sobre la inversión vs. el trading especulativo

Navegar por el mercado bursátil exige distinguir claramente entre inversión y trading especulativo. Los operadores e inversores deben ajustar sus decisiones a sus objetivos financieros, su tolerancia al riesgo y su conocimiento del mercado. Tanto si se opta por el camino más firme de la inversión estratégica como por el dinámico mundo del trading especulativo, el éxito depende de una mezcla de conocimientos, disciplina y gestión del riesgo.

Aspectos básicos de la gestión de riesgos para operadores bursátiles

Hay riesgos en todo lo que hacemos, desde conducir un coche hasta bajar las escaleras y, por supuesto, en el espacio financiero. Por lo tanto, la gestión del riesgo consiste en minimizar las pérdidas cuando se producen acontecimientos adversos sin sacrificar los beneficios potenciales. /p>

A medida que avanzamos en nuestro viaje por el variado panorama de la inversión y el trading, queda claro que dominar el arte de la gestión del riesgo no es una elección, sino una necesidad. Los mercados financieros fluctúan constantemente en función de diversos factores, desde la oferta y la demanda hasta los acontecimientos geopolíticos, las noticias y la normativa, entre otros.

Tanto si es un operador experimentado que navega por las corrientes volátiles del trading especulativo como si es un inversor a largo plazo que busca un rumbo más estable, es fundamental comprender y aplicar estrategias sólidas de gestión del riesgo.

La gestión del riesgo empieza por conocer su tolerancia al riesgo, determinar cuánto riesgo se siente cómodo asumiendo y alinear su estrategia de inversión en consecuencia. Esta autoconciencia es la base de todas las demás estrategias de gestión de riesgos.

La diversificación es una de las herramientas más eficaces de su arsenal de gestión de riesgos. Al diversificar sus inversiones entre varios activos, sectores o zonas geográficas, reduce el impacto negativo que una sola inversión no rentable pueda tener en su cartera global. Es el equivalente en inversión a no poner todos los huevos en la misma cesta.

En el trading de apalancamiento, la apuesta es aún mayor porque se opera con «fondos prestados» por el bróker. En estos casos, el empleo de órdenes stop-loss es una necesidad absoluta.

Una orden de stop-loss es una instrucción automática para vender un activo cuando su precio cae hasta un determinado nivel, lo que ayuda a limitar las pérdidas potenciales. Del mismo modo, establecer una orden de recogida de beneficios (take-profit en inglés) le garantiza aprovechar la oportunidad de asegurar las ganancias antes de que cambie la tendencia del mercado.

Otro aspecto fundamental de la gestión de riesgos es la formación continua y mantenerse informado. El mercado es dinámico, y mantenerse al día de las noticias económicas, las tendencias del mercado y los informes financieros puede ayudarle a tomar decisiones más informadas.

Por último, las revisiones periódicas de la cartera son cruciales. Esta práctica le permite definir sus estrategias, reequilibrar sus inversiones y asegurarse de que su cartera se ajusta a sus objetivos financieros y a las cambiantes condiciones del mercado.

En esencia, la gestión del riesgo es una habilidad que, cuando se domina, capacita a los inversores y operadores para navegar por los mercados financieros con confianza, convirtiendo las amenazas potenciales en retos manejables.

Trading de apalancamiento de acciones mediante derivados

A medida que ahondamos en el trading especulativo, nos encontramos con el mundo de los derivados apalancados.

Derivados – son instrumentos financieros que se basan en el valor de un activo subyacente que puede negociarse. Entre estos instrumentos, los Contratos por diferencia (CFD, por sus siglas en inglés) destacan como una opción muy popular entre los operadores. Los CFD son esencialmente acuerdos entre un operador y un bróker para intercambiar la diferencia en el precio de un valor o activo desde que se abre el contrato hasta que se cierra.

El apalancamiento permite a los operadores obtener una exposición más significativa al mercado con un capital inicial relativamente pequeño. El bróker proporciona el capital adicional (apalancamiento) para que el operador pueda gestionar una posición comercial más sustancial. Este apalancamiento amplifica los beneficios y las pérdidas potenciales, por lo que es un arma de doble filo que requiere un manejo cuidadoso.

Así es como funciona: Supongamos que dispone de 1000 $ para negociar, cree que las acciones de la empresa X subirán y el coste actual por acción es de 100 $. En lugar de comprar la acción directamente y obtener solo diez acciones, abre una posición apalancada de CFD de 10:1. Ahora puede controlar una posición por valor de 10 000 $ (1000 x 10) con solo sus 1000 $ iniciales.

Si el precio de las acciones sube, puede cerrar su posición a un precio más alto, beneficiándose de la diferencia entre el importe por el que compró y vendió. Por el contrario, si el precio baja, incurrirá en pérdidas. La naturaleza magnificada de esta operación significa que incluso pequeños movimientos del mercado pueden afectar significativamente a su posición.

Aunque la perspectiva de una rentabilidad amplificada es tentadora, es básico comprender los riesgos. El apalancamiento que permite obtener importantes ganancias también puede dar lugar a pérdidas sustanciales, que a menudo superan el importe de la inversión inicial. Por lo tanto, resulta aún más importante utilizar estrategias estrictas de gestión del riesgo, como establecer órdenes de stop-loss e invertir únicamente fondos que pueda permitirse perder.

También es fundamental investigar a fondo y comprender los activos subyacentes con los que opera. Conocer las tendencias del mercado, los resultados de las empresas y los factores económicos ayuda a tomar mejores decisiones de trading.

En resumen, aunque el trading con derivados apalancados como los CFD ofrece la posibilidad de obtener rendimientos considerables, exige un alto nivel de comprensión, disciplina y gestión del riesgo. Como ocurre con todas las estrategias de alta rentabilidad, el viaje requiere precaución, conocimiento y mano firme.

Por qué operar con AvaTrade

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Preguntas frecuentes

¿Qué son las acciones, las participaciones y los valores?

Las acciones, participaciones y valores representan unidades de propiedad de la empresa. Aunque suelen utilizarse indistintamente, las unidades de «acciones» se denominan «participaciones» y representan unidades de propiedad en una empresa concreta. Por «valor» se entiende la participación total en la propiedad de una empresa. Los accionistas pueden recibir dividendos y tener derecho a voto, dependiendo del tipo de acciones que posean.

¿Cuál es la diferencia entre invertir y hacer trading con acciones?

Invertir implica comprar y mantener acciones a largo plazo para beneficiarse de la revalorización del capital y de posibles dividendos. Por otro lado, el trading consiste en especular con los movimientos a corto plazo de los precios de las acciones, a menudo facilitado por instrumentos financieros derivados como los CFD y las apuestas a margen (en inglés, spread bets). Se puede operar en plazos más cortos, de minutos a meses.

¿Qué son los CFD y cómo funcionan en el mercado bursátil?

Los CFD (contratos por diferencia) son derivados que permiten a los operadores especular con los movimientos de las cotizaciones bursátiles sin poseerlas. Los operadores pueden «comprar» (ir en largo) si prevén una subida de precios o «vender» (ir en corto) para una bajada de precios. Los CFD son productos apalancados, lo que significa que los operadores pueden controlar una posición más prominente con un pequeño depósito, amplificando las ganancias y pérdidas potenciales.

¿Cómo puedo gestionar los riesgos en el trading de acciones y la inversión?

La gestión del riesgo implica diversificar la cartera, fijar objetivos claros de inversión o negociación y utilizar herramientas como las órdenes de stop-loss para limitar las pérdidas potenciales. Para los operadores, especialmente los que utilizan apalancamiento, resulta esencial contar con una estrategia bien definida, mantenerse informados sobre las tendencias del mercado y ajustar las posiciones en función de las condiciones del mercado.

¿Puedo beneficiarme de la caída de los precios de las acciones?

Sí, los operadores pueden especular con la caída de las cotizaciones bursátiles mediante estrategias como la venta en corto o el uso de derivados como los CFD. Al «vender» un CFD sobre acciones, por ejemplo, un operador puede beneficiarse si el precio de la acción baja, pero incurrirá en pérdidas si ocurre lo contrario. Comprender los riesgos asociados a estas estrategias y emplear técnicas de gestión de riesgos es clave.

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